Problemas de vientre: ¡mi bebé tiene diarrea!

Problemas de vientre: ¡mi bebé tiene diarrea!

Las heces del bebé son normalmente blandas, sueltas y frecuentes en el día, y aparecen casi siempre después de las comidas. Entonces, ¿cómo diferenciarlas de una diarrea?

Cuando sean muy frecuentes y acuosas, tengan fetidez, cambios de coloración y se acompañen de fuertes cólicos, entonces es probable que estés frente a un cuadro diarreico. En cualquier caso, debes acudir al especialista sin demora. Los exámenes físicos y clínicos determinarán las causas del malestar.

 

¿Qué puede causar diarrea en tu bebé?

  1. Infección viral: Sufrirá de diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre, escalofríos y malestar general.
  2. Infección bacteriana: Provocan diarrea, dolores, sangre en las heces y fiebre.
  3. Infección del oído: Notarás, además de la diarrea, que el bebé está irritable, vomita y tiene poco apetito. Estos cuadros aparecen después de resfríos u otras infecciones.
  4. Antibióticos: Le pueden provocar diarreas durante el tratamiento.
  5. Parásitos: Son muy frecuentes en los bebés que asisten a las guarderías. Los más comunes son las giardias y las amebas.
  6. Jugos: Tomados en exceso provocan diarreas. Se recomienda eliminar los azúcares.
  7. Alergias alimentarias: Pueden ser leves o graves. En los casos más severos provocan hasta falta de aire. Los alérgenos más frecuentes son: leche, huevo, pescado, fruto seco, soya y trigo.
  8. Intolerancia alimentaria: La más común es la intolerancia a la lactosa. Los síntomas aparecen un rato después de haber ingerido ese alimento.
  9. Ingesta común: “Generalmente aparecen vómitos y diarreas y el cuadro es de muy corta duración.

 

¿Qué hacer ante un cuadro diarreico?

Lo mejor es suministrar mucho líquido y solución electrolítica pediátrica. La deshidratación es una de las consecuencias más peligrosas de la diarrea, y puede ser mortal. No elimines la leche materna y evitar los líquidos endulzados, jugos de fruta sin diluir y las bebidas gaseadas.

Refuerza el consumo de arroz, trigo, yogur, frutas (como la guayaba y la manzana) y verduras. Si no quiere comer o está irritable, llénate de paciencia. Mantenlo limpio, extrema las medidas de higiene y sigue disciplinadamente las recomendaciones del médico.